¿Porqué emigramos?

Dado que este es un tema muy latente en la opinión pública de Estados Unidos y ciertamente en la de República Dominicana, me veo en la obligación moral de hablar al respecto. Y no sólo porque es lo que está ahora mismo en las redes sociales, sino también porque he tenido esta conversación con amigos y familiares y antes que enojarme,  me preocupa bastante la tergiversación de la discusión (no se preocupen, que pronto yo haré un análisis más profundo de la relación dominico-haitiana).

Lo que más me preocupa es la ignorancia selectiva (después de una pequeña googleada aprendí que el término es usado de manera positiva, sin embargo, para esta publicación la connotación es negativa). Y digo, ignorancia selectiva porque no estoy hablando con personas sin educación, estoy hablando de personas educadas y con acceso información, y que aún así deciden cegarse y permitir que los prejuicios dominen sus argumentos a la hora de discutir temas controversiales.  Y no es que yo sepa más o que no tenga prejuicios, porque como ser humano que soy, los tengo, es que yo siempre intento instruirme un poco antes de emitir una opinión, y cuando digo instruirme es que leo mucho, analizo y discuto con las dos campanas y me quedo con aquella cuyos argumentos sean mucho más convincentes. Suena simple, sí, pero es todo un proceso. Y si estoy mal, si me equivoco, tienen que darme muy pero muy buenos argumentos con base (por supuesto) para yo aceptar esa equivocación (porque como ya han de saber, yo soy bastante terca).

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El tema de la inmigración no es la excepción a un tema controversial. Lo que más me sorprende es cómo al hablar de inmigrantes se mantiene una connotación negativa del término. Y que cuando hay un maltrato clarísimo por parte de las autoridades hacia los inmigrantes ya sea legales o ilegales, mucha gente dice:

“Pero, por que culpan al gobierno? Ellos son los que quisieron venir”.

“Si tan mal los tratamos, váyanse!”.

“Es con mis impuestos que los mantienen”.

E inserte aquí todos los comentarios que usted mismo ha dicho cuando se ha quejado de los Haitianos en República Dominicana o de los inmigrantes (sobretodo los mexicanos) en los Estados Unidos. Venga haga ese juego mental, que no estamos juzgando a nadie.

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El otro día escuché a un primo decir que los que cruzan la frontera vienen aquí a robar. Que Trump tiene razón, deberían construir el muro para mantenerlos de aquel lado. “Total, son todos unos delincuentes”, dijo. ¿Por qué no hacen el proceso como uno y esperan que les salgan los papeles?” replicó.

Me salió una lagrimita, porque él no entendía la magnitud de lo que estaba diciendo. Y quise borrar la insensibilidad de su comentario. Sobre todo, porque él es un inmigrante TAMBIÉN. Lo que me duele es que no es a una ni dos las personas que he escuchado expresarse en esos terminos.

Una tía me dijo muy molesta hace unos días “De todo culpan a Estados Unidos, porque si viene una persona y se me planta en mi jardín, yo le doy comida un día, pero yo lo voy a dejar ahí a vivir? Claro que no. No puedo hacer eso”. Ella estaba indignada. Indignada porque no entendía porqué los medios hablaban tan mal de Estados Unidos. Si según ella, este país “no ha hecho más que ayudar a los pobres”.

Ignoremos por un momento esos comentarios, y sepan que de acuerdo con una reciente investigación realizada en 6 países entre ellos Estados Unidos “existen sesgos sorprendentemente grandes en las percepciones de los nativos sobre el número y las características de los inmigrantes. Los encuestados sobreestiman en gran medida el número total de inmigrantes, piensan los inmigrantes están cultural y religiosamente más lejos de ellos, y son económicamente más débiles, menos educados, más desempleados, más pobres y más dependientes de las transferencias del gobierno (más de lo que realmente es)” (Alesina, Miano & Stantcheva, 2018). Es decir, lo que las personas creen acerca de los inmigrantes está muy distanciado de la realidad.

Mi discusión no es si las políticas migratorias deben cumplirse a cabalidad o no, tampoco estoy diciendo que una persona que hace un acto ilegal no debe ser penalizado. Mi discusión es totalmente distinta y se basa en cómo las personas se insensibilizan ante seres humanos. Seres humanos que a riesgo de perderlo todo y pasar toda la lucha que ni tu ni yo hemos pasado en esta vida, están dispuestos a llegar hasta aquí aunque sea de manera ilegal, todo sea por mejorar su calidad de vida. Un paréntesis, ustedes sabían que muchas mujeres y niñas son inyectadas o toman pastillas anticonceptivas para evitar quedar embarazadas cuando las violen cruzando la frontera México-Estados Unidos? ¿Entienden el nivel de desesperación que se tiene que tener para llegar a ese nivel?

Es decir, ¿Por qué en vez de atacar y buscar culpables no nos preguntamos cuál es el origen del problema?¿Por qué estamos tan concentrados en buscar culpables, y siempre siempre, culpar al eslabón más débil? Debemos comenzar a preguntarnos cosas distintas, porque no sé si se dieron cuenta, pero culpar a los inmigrantes no soluciona ningún problema. Al contrario, solo refuerza el odio, la discriminación y el rechazo hacia ellos. Y sí, tal vez sentarme a escribir en mi computadora todo esto no está solucionando nada, pero bueno, al menos lo escribo, y cuando escucho a alguien decir “la mayoría los que vienen son unos chopos”, los cuestiono para que se den cuenta de su error. Uno no puede asegurar algo para lo que no tiene ninguna prueba, porque en este caso no es cuestión de tener fé, es cuestión de tu percepción vs. la realidad.

Lo cierto es, que existen muchas razones por las que una persona emigra. Y generalmente, no es para venir a delincuentear como muchos nos quieren poner, no. Nuestras razones para emigrar son más profundas. Y quisiera poner aquí el caso de una muy buena amiga, que hasta yo misma me cuestionaba porque rayos quiso salir de República Dominicana cuando lo tenía absolutamente todo. Y cuando digo todo, me refiero a un apartamento en el centro de la ciudad (comprado con su dineroses’), vehículo del año, hijas en colegio bilingue, y todas las comodidades de la que la mayoría de las personas no gozamos. Cuando le pregunté, me dijo lo siguiente:

“Cuando una tiene hijos, una ya deja de pensar en uno mismo y piensa y ve más allá, mira más el fondo que la forma.  Nuestro país actualmente carece de seguridad social, no tiene un sistema de salud confiable y por si fuera poco, la educación cada día esta más en la cuerda floja. Mucho desempleo y ya yo con 34 años desfasada porque prefieren contratar a una persona joven recién salido de la universidad y pagarle menos, que a alguien con más de 10 años de experiencia y pagarle lo que corresponde.  Dejar a mi mamá, mis hermanos y a mi abuelo dolió, a mis amigos y a mi estilo de vida como princesa, dolió no poder ir a una playa cada vez que se me antoje, o a un resort solo porque si, salir de noche con mi esposo y dejar a mis hijas con la nana… aquí la nana soy yo y la cachifa también. Pase de ser una princesa a ser la cenicienta y algo más. En conclusión, emigré porque pensé en un futuro mejor para los míos y para mi. Porque el hecho de que mis hijas puedan estar jugando en el patio de la casa sin preocupación de que viene alguien a atracarte o a robarte el celular mientras le tomas fotos jugando, no tiene precio. Emigre, porque lamentablemente mi país no pinta nada bueno y me temo a que en par de años esté peor y sea más difícil salir de allá. Emigre porque aquí aún siendo alguien con un status temporal, disfruto de beneficios que cualquier ciudadano canadiense o residente tiene. Emigre porque aunque no sea en mi área, aquí hay trabajos dignos, con salario justo y que califican para tu crecimiento laboral y profesional”.

Mis razones de emigrar hacia Estados Unidos fueron totalmente distintas, y muy simples. Me dieron la green card. Voilá! No soy tan valiente, y en la próxima les contaré más al respecto. Mientras, por favor, deja en los comentarios tu opinión. No seréis juzgado.

Para concluir, ayer alguien me decía que yo tomo este tema muy personal. Pues sí, claro que lo tomo personal, soy INMIGRANTE y además soy DOMINICANA. Cuando escucho a alguien decir que los que vienen son delincuentes, lo tomo para mí, porque cualquier persona en la calle, sin conocerme, podría asumir lo mismo por el simple hecho de mi lugar de origen.

Nota: Gracias Stephany por compartir tu historia. Es para mí un orgullo plasmar tu valentía.

Autor:

Volando desde 1990.

4 comentarios sobre “¿Porqué emigramos?

  1. “es que yo siempre intento instruirme un poco antes de emitir una opinión, y cuando digo instruirme es que leo mucho, analizo y discuto con las dos campanas y me quedo con aquella cuyos argumentos sean mucho más convincentes.”

    Pasa que tenemos que tener en cuenta también nuestros sesgo. Como sabes, la información que buscamos es con frecuencia para confirmar nuestra opinión, no expandir nuestro entendimiento. Nos pasa a todos, con mucha frecuencia.

    Me gusta

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