Ojo por ojo, diente por diente

Sucede que quien me enseñó este tema y lo equivocada que estaba es Daniel. Él es un tipo al que admiro muchísimo, no admiro para nada su relación con la mujer (en general), pero admiro su forma de ver la vida. Y si de alguien he aprendido muchas cosas, es de el. Daniel es abogado y su trabajo es defender a gente que no tienen dinero para pagar un abogado, y por consiguiente el Estado les asigna uno. Dígase, Daniel es un defensor público. Y creanme que es muy bueno en su trabajo. Sobretodo, fue muy bueno al demostrarme lo que significa la justicia, y como todos debemos aspirar a que se cumpla de manera correcta.

El tema para mí es sumamente interesante porque, como siempre, cuando discutimos sobre esto en algún grupo de WhatsApp, me impresiona mucho las respuestas de los demás. Hasta este momento deberán saber que soy una enchinchadora’. ¿Qué puedo decir? Me gusta discutir.

mqx9qu

Cuando una persona delinque en cualquier tipo de crimen (a menos que sea un crimen multimillonario porque si es así pagan su fianza), despues de un proceso judicial se les dicta una sentencia y son enviadas a la carcel. La carcel sirve como castigo, y este castigo surgió desde los tiempos de “matusalen” para encerrar a los enemigos del Estado. En los tiempos más barbaros las personas eran maltratadas y abusadas de manera sistematizada y privadas de cualquier derecho humano, esto fue cambiando con el paso del tiempo a medida que la sociedad se hacía más moderna, y se humaniza el delincuente. La sanción penal ya no se considera un castigo, sino más bien como un aislamiento temporal  donde la persona es privada de su libertad al ser encerrada tras las rejas, pero donde pueden encontrar las herramientas para reinsertarse a la sociedad luego de cumplir su condena. Estas herrramientas van desde programas educativos, recreativos hasta programas para el cuidado de la salud mental.

No obstante, para la sociedad, una persona una vez comete un crimen deja de ser un ser humano. He leido y escuchado muchos comentarios de conocidos cuando se discute acerca de un crimen, con cosas como “deberían cortarle las manos”, o “que le corten el ripio”, “que se pudra en la carcel”, “no merece vivir”, etcétera, etcétera. Un amigo una vez me dijo que deberíamos ser como Arabia Saudita y utilizar el sistema de “Ojo por ojo, diente por diente”. Yo no quise decirle que si el viviera en Arabia Saudita estuviera muerto ya tan solo por su preferencia sexual.

4clsn1

[Para su información la “ojo por ojo y diente por diente” hace referencia a la Ley del Talión, contenida en el Código de Hammurabi, antiguo Rey de Babilonia,  antigua Mesopotamia, que era más bien por la zona de Irak que de Arabia Saudita]

La realidad es que tenemos demasiadas personas encarceladas, y las tasas de crímenes no se ven disminuidas. Entonces, algo estamos haciendo mal. Para mí, una de las peores cosas que estamos haciendo es que luego de una persona cumplir condena, no puede reinsertarse a la sociedad porque es marginado. Los discriminamos de muchas maneras, y en la que más se ven afectados es el de conseguir un empleo. Obtener un trabajo digno se vuelve un dolor de cabeza porque si tienen antecedentes penales no son contratados. Además de que carecen de las herramientas y el conocimiento necesario para la mayoría de los trabajos. Imaginen a alguien que lo encerraron en los 90 y sale 25 años después. ¿Sabe usar una computadora?. Se supone que esta persona cumplió su castigo, que pagó a la sociedad por el crimen que cometió, y aun así, cuando regresa es discriminado y maltratado por su error. Además, como creen que está su salud mental después de pasar lo que pasó en una carcel, y después de recibir el trato que recibió por parte de nosotros como sociedad. Yo les pregunto, ¿Qué tiene que hacer esa persona para comer? ¿No le estamos empujando a delinquir?.

Y que decir del trato dentro de las cárceles, con  una higiene y salubridad execrable, maltrato físico y psicológico, y atención médica mínima. ¿Les parece válido decir que una persona que violó merece ser violada? ¿Y una persona que robó merece que se le corten las manos? Yo no estoy defendiendo el crimen. PARA NADA. Lo que defiendo es que que pasa si esa persona que fue acusada era una persona inocente?  Les voy a hacer un ejemplo. Si a mí Alfonsina, mañana mismo me acusan de un crimen que no cometí, y voy a la carcel, ustedes saben que probablemente seré violada, torturada y maltratada porque de acuerdo al proceso judicial que se me hizo (que a veces hasta falsifican evidencia), yo soy culpable. Pero también ustedes, los que me quieren y confían en mí, saben dentro de su corazón que soy inocente. ¿Estarían repitiendo que me merezco todo lo que me suceda ahí dentro?

Le hice este ejemplo a una muy buena amiga y me dijo algo que me dolió mucho, me contestó, “Bueno Alfonsina, pagan justo por pecadores”. Es el argumento mas simplístico e inhumano que he escuchado. Todos los seres humanos tenemos derechos que deben ser respetados y valorados. Por eso para mí, no se trata de pagar con la misma moneda, para mi se trata de preguntarnos, qué coño estamos haciendo mal como sociedad que hay tanta delincuencia, tantos robos, tantos homicidios, tantos feminicidios y que por más que castigamos a los delincuentes, siguen apareciendo más y más.

¿Y si mejoraramos nuestro sistema penitenciario?, Y si tenemos más programas educativos?, Y si no sobrepoblamos nuestras cárceles?, Y si no los discriminaramos al salir? No que todos cometemos errores y merecemos una segunda oportunidad? Admito y digo mil veces que hay personas que no merecen una segunda oportunidad por la brutalidad de sus crímenes y la premeditación, pero por ende se tienen distintos tipos de penitencia, ¿no? A peor el crimen, mayor el castigo, y a veces hasta la pena de muerte dependiendo del país. Pero, ¿y los que no son unos psicópatas? Los que cometieron ese solo error en su vida de forma pasional, que al segundo se dijeron, carajo, ¡¿Qué hice?!.

(Así como el error de tu pareja de meterse varias veces con otro u otra en una cama y serte infiel, muchas veces, y aun así le diste una oportunidad. ¿O talvez muchas más?)

Los dejo para que lo piensen. Solo les recuerdo que todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario, y que indudablemente el sistema penitenciario como le conocemos hoy día no funciona, y tampoco la discriminación, el maltrato y la privación de derechos de nuestros presidiarios tanto dentro como fuera de la cárcel.

Yo sé que esto no tiene nada que ver con mi vida en NY, pero dejen que termine de leer un libro de Michelle Alexander llamado “The New Jim Crow” y estaré hablando del sistema de Estados Unidos. Gracias por su participación :).

 

Autor:

Volando desde 1990.

2 comentarios sobre “Ojo por ojo, diente por diente

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s