Crónicas de una muerte anunciada: mi viaje a RD

Cuando una historia va escalando de mal a peor, cómo empezar a contarla?

Bueno, pues por el comienzo dirán 🤣 ok.

Mi vuelo tenía que salir a las 11.59pm de un jueves y terminó saliendo a las 7.15am del otro día. Eso significa que todo ese tiempo estuve sentada en el aeropuerto intentando dormir. Como yo babeo durmiendo, oh sorpresa, me despertaba cada vez que sentía la baba. No solo diske con vergüenza a que me vieran, sino porque el bendito vuelo se atrasaba cada una hora.

Comenzando a las 11:59pm, cambiaron la hora de salida unas 3 veces, hasta que por fin, disque que ahora sí, indicaron que salíamos a las 6.05am. A estas alturas mi nivel de paciencia estaba en un 20%. 

Hicimos el proceso de abordaje, claro, con los usuales empujes, gritos y peleas de la gente, y los que se quieran colar en la fila agarrándose de la doña que anda en silla de ruedas. Ya tenía fichado a los insoportables. Yo me quedé sentada esperando a que llegara mi turno, y hubo uno que hasta me comenzó a gritar “Muchacha parate de ahí que ya nos vamos”…. Osea!
Estaban tan alborotados, que hubo un tipo que la policía no lo dejó montarse en el avión por bulloso y estar amenazando gente.

Mi más sincero deseo era dormir, así que tan pronto subí al avión, me puse un antifaz, mi gorro de seda (para no arruinar los rizos) y me arropé.
Pero como siempre, aparece uno que tiene que brillar más que todo el mundo.

Estamos en el avión, y un señor comienza a llamar por teléfono a todo primo, compadre y vecino que estuviera despierto a las 6 a.m. Yo, y todos los del avión nos enteramos de la finca y la mata de mango, y que la bomba de agua había que arreglarla…o sea el se la pasó voceando en todas y cada una de sus conversaciones.

Y obvio, yo no podía dormir. A todo esto, nadie decía nada.
Mientras tanto, la azafata dominicana, que “traducía” en español todo lo que decía la azafata gringa, no hacía más que decir disparates.
Fue tan, pero tan fuerte su caso que en un momento la azafata gringa dice:

“Estamos esperando, porque uno de los pasajeros tuvo que ser sacado del avión debido a su comportamiento” ( ya ustedes saben que a las 5 a.m. la gente estaba desesperada y súper irrespetuosa y como en las aerolíneas no le aguanta M a nadie sacaron al bulloso que mencioné hace rato). En fin, que ella dice: “tengan paciencia, ya casi nos vamos, estamos buscando su maleta pero al haber muchas maletas iguales es difícil encontrar la de él entre tantas maletas”.

La traducción de la azafata dominicana:
“Señore, miren, en resumen hubo que sacar un cliente y están buscando la maleta ahí abajo. Porque es que ustedes compran maleta negra? Hay roja, azul, verde, tanto colores y la compran todita iguale. Dejen eso que mira la lucha que uno ta cogiendo. Ahora tienen que esperarse. El que se quiera ir del avión que se vaya”.

WHAT?
A todo esto, el tipo de la llamada, tiene 20 minutos voceando.
Mi nivel de paciencia murió con flores. Estaba hastiada de él y sus conversaciones, y dije con tantooo gusto:
“ COñooooo. YA! Cállese, de por Dios”
El conversador; “oh oh, cállese usted”
Yo: “Como que me calle, usted está loco es?! Tiene una hora hablando por teléfono, mi hermano a nadie le interesa escucharlo, de por Dios. Baje la voz, taaaan maleducado!!!!”
Los pasajeros del avion:

“Diale, por fin alguien le dijo algo”; “Oh pero guapa la tipa”; “Se killó la muchachita”; etcétera.

El tipo, por vergüenza o porque realmente terminó de hablar, cerró el teléfono.
Yo, me volví a poner el antifaz, y por suerte, ahora sí ibamos a despegar.


Finalmente, llegamos a RD, acompañados de aplausos, y de que me convertí en figura porque la gente me miraba y decía, “mírala ahí, la que mandó a callar el tipo. Brava la muchachita”

La razón principal de mi visita fue la de ir al dentista, pero sucede, que como mi vida es una novela, llegar a Rep. Dominicana fue toda una travesía, y tenía que contarselas.
El dentista? Una historia para reírse porque terminé gastando pila de dinero! Pero para no cansarles el cuento, en el próximo post les chismeo con detalles!

Autor:

Volando desde 1990.

2 comentarios sobre “Crónicas de una muerte anunciada: mi viaje a RD

  1. Jajajaja oye pero porqué no los mandaron a un hotel?? Si las aerolineas se atrasan mucho tienen que pagarle el hotel a sus pasajeros. Te hubieras peleado con ellos también

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